Son muchos los cazadores de perdiz con reclamo que tienen atenciones constantes durante todo el año con sus perdices a las que consideran –sin decir nada disparatado como recogía en el artículo anterior - como unos miembros más de su familia, pero también es cierto, que otros cuquilleros la mayoría malos aficionados, se preocupan poco o muy poco de sus pájaros, y solo medianamente les prestan atenciones poco antes de iniciarse la temporada de caza.
También son frecuentes las lamentaciones de estos últimos por las constantes enfermedades de sus reclamos, y la mortandad que sufren durante el año.
Todos los cazadores de reclamo tenemos que mentalizarnos, que las condiciones de las perdices en cautividad aún en condiciones óptimas de constantes cuidados e higiene, no pueden ser iguales a las perdices que gozan de libertad, de ahí, la gran importancia de los cuidados permanentes que tienen que tener nuestros reclamos, para minimizar las diversas enfermedades que por su estado de reclusión están expuestos a contraer.
Muchas perdices en cautividad sufren en algunos casos dietas deficientes no equilibradas y de mala calidad con exceso de semillas oleaginosas o ricas en grasas, o con el suministro de piensos demasiados energéticos totalmente contraproducentes dado el escaso gasto calórico que tienen las perdices en cautiverio, que les causarán excesivos depósitos grasos en varios órganos vitales totalmente contraproducente para su salud y supervivencia.
Es habitual observar entre los cuquilleros los jauleros en condiciones térmicas deficientes o extremas, faltos de higiene y ventilación, abuso de tratamientos con medicamentos quizá no adecuados y contrarios a la enfermedad que presentan ignorando los efectos tóxicos que sufren las perdices con su administración, con especial mención a los antibióticos, que tan frecuentemente son usad
os por muchos cuquilleros independientemente de la enfermedad que presente el reclamo, utilizados muchas veces según lo observado, como “las pastillas que curan todas las enfermedades sea cual sea el mal o la afección que les haga enfermar" siendo por ello muchas veces totalmente contraproducentes agravando la enfermedad, generando resistencias y efectos inmunodepresores o disminución de las defensas de la perdiz y exponiéndolas a otras enfermedades oportunistas y daños secundarios y colaterales en diversos órganos y glándulas. También la falta de tratamientos antiparasitarios tanto externos como internos, o realizarlo este último durante la muda, no prestarles las atenciones adecuadas en el periodo más delicado de la perdiz en el cambio de plumas vigilando a las más débiles para darles alimentación complementaria, el uso de algunos antibióticos contraproducentes durante este periodo etc.,
Si importante es la alimentación equilibrada y de buena calidad en las perdices, el agua en perfectas condiciones no lo es menos, porque la ausencia de la higiene en el jaulero y el agua en mal estado, son los medios más frecuentes que causan los problemas infecciosos más habituales que pueden contraer las perdices en cautiverio debido a falta de higiene generalizada, la insalubridad del agua con bebederos poco higiénicos llenos de suciedad. El agua en mal estado o corrompida es una de las principales causas de las enfermedades de tipo diarreico que pueden infectar a los reclamos y causarles diversos problemas de salud, por ello, es imprescindible los cambios asiduos del agua mejor a diario si están en los terreros, limpiando con escobillas interiormente los bebederos, y periódicamente procediendo a su desinfección.
Las perdices tienen que tener a su disposición durante todo el año agua en perfecta
s condiciones higiénicas para pueda ser consumida a voluntad cuando la necesiten, independientemente del suministro de verde y frutas que les proporcionemos. Los cuquilleros que no suministran agua a sus perdices porque les suministran verde no comparto en absoluto esta práctica, porque es totalmente perjudicial para la salud de sus pájaros. Recuerdo una vez más, que las perdices como los humanos su cuerpo está compuesto de un alto porcentaje de agua que es la base y componente principal de todas las células y de los diversos tejidos, y es esencial que la puedan consumir a su voluntad cuando la necesiten, porque es muy importante para mantener su organismo en perfectas condiciones y desarrollar con ella numerosas funciones totalmente necesarias.El agua facilita a su organismo entre otros beneficios, de poder asimilar y absorber todos los nutrientes para que su metabolismo sea perfecto y adecuado. El agua interviene como disolvente de productos tóxicos y de desecho y por tanto, es totalmente nocivo para la salud de la perdiz si su hidratación es deficiente. El agua ejerce funciones vitales en su organismo al ser responsable de la termorregulación o regularización de la temperatura corporal. La sangre de una perdiz bien hidratada contiene un noventa por ciento de agua totalmente imprescindible para la distribución de los nutrientes, del oxígeno, lubrica y proporciona sostén de las estructuras de los tejidos y articulaciones, y al estar presente en la cantidad adecuada en los tejidos, intervine en los procesos biológicos de la digestión, absorción, circulación y excreción, al ser la base como decía del líquido sanguíneo y linfático.
Una perdiz con insuficiente nivel hídrico en su cuerpo no tendrá algunos de los beneficios expuestos, y sí puede presentar problemas a nivel renal con la aparición de la enfermedad de la Gota de forma visceral por la acumulación de los depósitos cristalizados de ácido úrico en el hígado, corazón y riñones, y también en las articulaciones con la formación de tofos de ácido úrico que les causarán Artritis en las patas, disminución del aporte de minerales y electrolitos en la sangre, disminución del metabolismo, aumento del colesterol, incremento de peso, problemas hepáticos, enfermedades respiratorias, y reducción de la vida de los reclamos.
A veces hemos observado que las perdices de algún aficionado que no reciben agua y solo verde cuando su dueño se acuerda de ponérselo, la perdiz al ver a su dueño con el verde en la mano se pone ansiosa alambreando e incluso emitiendo algún sonido por las ganas que tiene de que le pongan el verde sin que que sus deseos sean debidas a otras causas, esto demuestra que la perdiz tiene sed por presentar un deficiente nivel hídrico en su cuerpo y la necesidad de hidratarse, pero todavía es peor la situación que soportan las perdices de aquellos malos afcionados que se les olvida o no pueden a diario de ponerles verde.
Estas maneras de proceder castigando a las perdices de esta forma no tiene ningún sentido porque se las perjudica, y este modo de proceder de no suministrar agua no tiene cabida de ninguna manera en el conocido "librillo de cada cuquillero" porque sin ella las estamos perjudicando.
Por ello no comparto en absoluto las maneras de actuación de algunos cuquilleros que prefieren no poner agua de manera constante durante todo al año a sus perdices para cuando la necesiten. Puedo asegurarles a quienes obran de esta forma, que menoscaban sensiblemente la salud de sus perdices con prácticas absurdas que no tienen ningún sentido ni beneficio alguno, y que ni mucho menos por no suministrársela las perdices van a estar en mejores condiciones de salud sino todo lo contrario, acortándoles los años de vida al no tener sus células la hidratación necesaria, ya que el agua es el componente principal de las mismas para mantener su estructura, y si no están bien hidratadas, el envejecimiento y facultades de la perdiz será prematuro por el deterioro de sus células. Además cuando la perdiz tenga diarrea, y no tenga agua a su disposición permanentemente, si no nos damos cuenta de su patología y no se la corregimos, podrá morir también por deshidratación al necesitar más cantidad de agua.
Resulta sorprendente y es un auténtico disparate oír a algunos cuquilleros que no les ponen agua a sus perdices, al afirmar que “las perdices no beben agua” o que "la perdiz puede vivir sin beber agua" o también que “la perdiz que tiene agua tiene más enfermedades”. Realmente resulta preocupante y penoso oír estas y otras expresiones llenas de total desconocimiento. Considero que el motivo de que obren de esta manera es por ignorancia, porque algunos cuquilleros que sí se la suministran, pero no se preocupan de cambiarles el agua con frecuencia, llegan a tener el agua en pésimas condiciones que incluso huele al estar corrompida por la suciedad y heces siendo un foco de constante de infección. Con esta forma de actuar con sus perdices con seguridad tendrán más enfermedades, y no tendremos mas remedio que a los que actúan de esta manera darles la razón de que el agua les produce más problemas de salud por el mal estado del agua de sus bebederos.
Todos lo animales y av
es en libertad beben agua, ¿entonces porqué algunos aficionados a la caza de la perdiz con reclamo castigan a sus perdices sin suministro de agua, no facilitándosela para que la puedan tomar cuando la necesiten aun teniendo en su dieta verde? La respuesta repito, es la falta de información y total desconocimiento o ignorancia de algunos cuquilleros que no conocen los beneficios y necesidad del agua para todos los seres vivos, practicando costumbres que rayan lo absurdo, perjudicando de esta manera la salud de sus perdices.
Todas las perdices silvestres en libertad beben agua, y la obtienen de
distintas formas, tomándola del rocío, de la lluvia, nieve y escarchas, de los embalses, de los ríos, de nacimientos de aguas subterráneas, de conducciones de agua agrícolas, de los embalses, de los bebederos que se instalan en los cotos, etc., pero sin ninguna duda la buscan donde esté y la toman, a pesar de tener a su disposición toda clase de verde y frutos en el campo.
En otro orden de cosas, son pocos los cuquilleros que aún teniendo a sus reclamos aparentemente sin ningún síntoma de enfermedad – no podemos olvidar que las perdices sólo la manifiestan cuando están en estado grave- que periódicamente realizan con profesionales cualificados controles sobre la salud de sus perdices, que evitará en muchos casos sorpresas desagradables. La prevención siempre es lo mejor para evitar enfermedades o muertes indeseadas de nuestros reclamos, y es casi generalizado entre los cuquilleros, que siempre mueren por alguna enfermedad los mejores pájaros, y la mayoría de las veces, se producen por los fallos y negligencias cometidas en su control por el cuquillero.
En mi tierra existe gran afición a la colombicultura, y muchos de estos aficionados, sí se preocupan de hacerles periódicamente a sus palomos chequeos preventivos de su salud, porque muchos de esos palomos valen cantidades importantes de dinero, pero no se queda atrás el valor de un buen reclamo de perdiz, pero no solo por el valor económico, sino porque muchos tenemos con nuestros reclamos grandes sentimientos de unión y cariño que merecen por ello estar en constante vigilancia y prevención sobre su salud, pero no es frecuente, ni es norma generalizada entre los cuquilleros, que estos lleven a sus perdices a veterinarios especialistas en aves - en aquellos lugares donde existan estos profesionales - para efectuarles chequeos preventivos de salud que detecten mediante el reconocimiento y análisis clínicos, los problemas de salud que puedan presentar para poder remediarlos a tiempo, y algunas veces si no reparamos en ello, o pasan desapercibidos con la antelación necesaria en los primeros síntomas, puede ser demasiado tarde por el deterioro generalizado que presenten para devolverles la salud perdida.
Es aconsejable periódicamente por lo menos una vez al año, hacerles un análisis de sangre a los reclamos como medida preventiva para evitar sorpresas desagradables en su salud, o incluso encontrarlos muertos por no haber puesto las medidas oportunas para corregir, y tratar oportunamente por un veterinario, los valores anormales del correspondiente análisis bioquímico, que constará básicamente en determinar los valores de calcio, fósforo, pruebas hepáticas, glucosa, colesterol, ácido úrico, proteínas totales, creatina-fosfocinasa, albúmina, etc., que de acuerdo con los resultados con incrementos o disminución de los valores normales, nos darán a conocer datos
muy importantes sobre la salud de nuestros reclamos y órganos afectados.
Además de la valoración de los análisis, el veterinario efectuará un examen físico de la perdiz, valorando el peso y la masa muscular sin que sea muy acusada la presencia de la quilla, que de otra forma será causa de delgadez, pero la ausencia a la palpación de esta, indicará que la perdiz tiene sobrepeso, y en este caso tras separar las plumas, veremos el tejido adiposo propio de la grasa acumulada en sus tejidos presentando hígado graso, propio de una alimentación demasiado energética por piensos o cereales muy energéticos o grasos.
La grasa acumulada en la perdiz en nada le favorecen para mantener buena salud, una perdiz obesa no es sinónimo de que tenga bue
na salud, y que por este motivo puede ocasionarle diversos problemas y verse afectados diversos órganos vitales, que como recogía en el artículo de la Apoplejía, la grasa es la desencadenante en la mayoría de las veces de las muertes súbitas por los infartos tanto cardiacos como cerebrales que pueden afectarle. Además otros órganos se verán comprometidos en su funcionamiento como es el caso del hígado, que las perdices obesas con exceso de alimentación y nulo ejercicio en su jaula, pueden llegar a tener este órgano excesivamente graso presentando Lipidosis Hepática. El hígado tiene funciones muy importantes en el mantenimiento de la salud de la perdiz, porque intervine en la perfecta digestión, participa en el metabolismo de las grasas, proteínas, e hidratos de carbono, y es la glándula por excelencia de la eliminación de productos tóxicos o de desecho tan perjudiciales para la salud que deben ser eliminados por esta glándula y por los riñones.
Las perdices que tengan afectado el hígado por distintas causas, o tengan Lipidosis hepática o hígado graso, presentarán sí
ntomas de apatía, disminución de peso, pérdida del apetito, plumaje en mal estado, diarreas frecuentes, mayor consumo de agua, y mayor cantidad de producción de orina. Los uratos u orina –que es la porción blanca que tienen las heces- podrán ser de color amarillo o verdoso. Además por este problema pueden tener hemorragias intestinales, reblandecimiento y crecimiento del pico, también pueden presentar ascitis – o inflamación abdominal -. Las perdices afectadas con problemas hepáticos pueden pasar desapercibidas a los ojos del cuquillero hasta que la enfermedad esté muy avanzada, y el hígado muy deteriorado, de ahí entre otros de la importancia de los análisis.
El estado que presenten las plumas de la perdiz, también es muy importante para valorar su estado de salud, estas deben ser uniformes en todo su cuerpo sin presentar calvas, plumas rotas o quebradizas, erizadas, presencia de quistes foliculares, y comprobación del estado normal de la glándula uropígea.
En la observación del pico, este debe tener color rojo brillante y uniforme, porque si presenta alguna anomalía o de la distribución del color puede ser indicativo de problemas hormonales, defectos de alimentación equilibrada, y también de estar afectado de sarna por la presencia de ácaros. Las narinas deben presentar aspectos saludables limpios y libres de mucosidades. La lengua y el paladar deben ser normales sin ningún tipo de placas.
Los ojos no deben presentar inflamaciones ni secreciones, y su aspecto debe ser limpio con la córnea elevada y brillante. También los oídos deben estar limpios sin secreciones ni la presencia de parásitos.
Las patas de la perdiz deben ser vigiladas para limpiar periódicamente con cremas hidratantes, vaselinas o aceites a las de más edad las escamas acumuladas, porque en ellas pueden albergar ácaros que le pueden provocar a la perdiz diversos problemas con heridas, siendo además foco de entrada de bacterias, además la perdiz se encuentra mejor y más cómoda sin ellas. También las almohadillas y dedos de las patas tienen que ser vigiladas periódicamente para detectar cualquier inicio de las frecuentes pododermatitis o callos, o las heridas que puedan estar infectadas por tal motivo o por mantener a las perdices en suelos inadecuados con rejillas metálicas, observando en estos casos cuando ya existe heridas con infección, a la perdiz con acusada cojera, echada en el suelo o apoyada solo con una pata.
Nunca es conveniente ponerle a las perdices anillas metálicas o círculos de alambre de reconocimiento o distinción en las patas, porque puede darse el caso que estas le produzcan heridas y verse afectados los nervios de la pata, y si esto sucede, la perdiz contraerá los dedos de la pata afectada hacia atrás de manera permanente, limitando su normal movimiento y apoyo al quedar la pata muy deteriorada en su estructura, porque el apoyo no lo podrá efectuar con los dedos en condiciones normales totalmente extendidos.
La manera de comportarse la perdiz en la jaula también es importante que no pase desapercibido a los ojos del buen cuquillero con buenos ojos clínicos con sus perdices. Comportamientos anormales del pájaro nos deben l
levar a pensar que algo le pasa, por ello la manera diferente de mostrarse totalmente activa y alegre, a adoptar indiferencia o nula reacción ante nuestra presencia, tristeza, la cabeza debajo del ala, ojos somnolientos, las plumas erizadas, aspecto de las deyecciones en color, cantidad, tamaño y consistencia, aumento o disminución del consumo de agua y comida, regurgitaciones o vómitos, respiración anormal con sibilancia o pitos, continuo dormitar durante el día, jadeos, pupilas que se dilatan o contraen repetidamente, continuos bostezos, quedarse con el pico entreabierto, etc., son algunos síntomas que pueden determinar que la perdiz está afectada de alguna enfermedad.
En cuanto a las medidas de prevención de contagios de otros jauleros, es importante señalar que tenemos que tomar las precauciones necesarias para no ser nosotros mismos los vectores directos de la propagación de otras enfermedades a nuestro propio jaulero, evitando en lo posible las visitas a granjas o jauleros con enfermedades infecciosas contagiosas, y extremar las medidas de desinfección necesarias cuando los lugares visitados sean considerados como de riesgo de transmitir contagio de enfermedades para nuestros reclamos.
Pero también puede suceder, que adoptando todos los cuidados necesarios en todos los aspectos a nuestros reclamos, en alguna ocasión pueden verse afectados algunos por la enfermedad. Llegados a este punto sí que es necesario actuar con la máxima diligencia llevando a la perdiz enferma a un
profesional veterinario especialista en aves - siempre que esto sea posible- porque a veces la mayoría de los cuquilleros que tienen pocos conocimientos de las enfermedades de las perdices y de sus tratamientos, pierden un tiempo precioso suministrando a la perdiz enferma quizá en algunos casos medicamentos no adecuados a la enfermedad que presenta que agravarán la enfermedad y, que a veces en nuestra buena voluntad y deseos de recuperarla pero equivocada en el tratamiento, la perdiz pueda morir con la repercusión - sicológica que en algunos casos- la muerte del pájaro pueda suponer a su dueño tras su fallecimiento. Por ello lo más sensato es acudir a un profesional cualificado, porque pidiendo opiniones como es habitual al resto de compañeros y amigos, incluso solicitando ayuda en distintos foros de aficionados a este tipo de caza posiblemente poco cualificados en experiencia veterinaria, con los diferentes diagnósticos y tratamientos propuestos por las distintas opiniones sobre los síntomas consultados, y realizados con toda buena voluntad, y con ánimo de ayudar al compañero pueden suponer mayor desconcierto y preocupación del cuquillero y perder el tiempo, pudiendo causarle por ello la muerte a la perdiz, por no recibir el tratamiento correcto o a destiempo agravando por ello la salud de la perdiz enferma, si como último recurso, se busca la ayuda de un veterinario, y que actuando de otra forma más diligente, precisa, y urgente, pudiera haber salvado la vida la perdiz afectada.
Siempre es aconsejable ante una perdiz enferma -o alguna nueva que entre en nuestro jaulero,- separarla y sacarla fuera, sobre todo en los casos graves y totalmente desconocidos para el cuquillero, por si se tratara de alguna enfermedad de las consideradas contagiosas, porque el resto de las perdices del jaulero estarán igualmente expuestas a ser contagiadas.
A veces en la enfermedad de las perdices, tenemos que administrarle la medicación por inyección intramuscular porque la enfermedad que presente lo requiera por la urgencia inmediata o por las características de la misma así lo aconsejen, en estos casos, se utilizarán agujas muy finas -tipo insulina- para minimizar el daño muscular, siendo el lugar de elección los músculos pectorales o pechuga. Nunca se debe inyectar a una perdiz en los músculos de las patas, porque a través de la vena ilíaca externa, el medicamento puede ir directamente a los riñones sin pasar previamente por el torrente circulatorio, además de los posibles hematomas y necrosis o degeneración del tejido afectado producido por la aguja. La administración de urgencia por vía endovenosa es necesario que lo haga un profesional cualificado, ya que una de las zonas elegidas para ello es la vena yugular, o la arteria medial metatarsal, o la cutánea cubital o vena de las alas, estas últimas con mas posibilidades de que se le produzcan hematomas.
Cuando la medicación vía oral haya que suministrársela con urgencia dado su estado de deterioro por agravamiento de la enfermedad porque la perdiz ni come ni bebe, habrá que hacerlo de manera forzada directamente al buche con una jeringuilla fina tipo insulina, manteniendo en estos caso
s siempre para el suministro el cuello completamente estirado verticalmente para evitar que el líquido le llegue a sus pulmones, que si así fuera le causaría la muerte.
También de este modo debido a la enfermedad si la perdiz no come, ni bebe, habrá que alimentarla he hidratarla igualmente de manera forzada, con alimentos semilíquidos, tipo papillas, yogour, etc., teniendo en cuenta que la cantidad de alimento que le suministremos no sea excesiva, es mejor dosificar su comida en varias tomas. Si en alguna ocasión al administrarle la comida de manera forzada, la perdiz regurgita o vomita, dejaremos de darle más en ese momento. La utilización de otros medios que la enfermedad lo requiera como la aplicación de cánulas o sondas siempre es necesaria la intervención del profesional.
Para finalizar es importante adoptar todas las medidas de prevención de infecciones tanto horizontal co
mo vertical, evitando el contacto con otras aves que visitan los jauleros, gorriones, palomas, tórtolas, en aquellos que están situados en espacios abiertos como los patios, pero también en su caso, de las propias aves domésticas por los peligros de contagio de diversas enfermedades producidas por Bacterias, Micoplasmas, y Virus produciendo contagio de enfermedades algunas de ellas mortales. Además preocuparnos de la higiene y desinfección periódica del jaulero que debe ser tenida siempre presente, pues las perdices enjualadas, el jaulero siempre es el uno de los focos de infección más frecuente que pueden hacer enfermar a las perdices de reclamo.
En resumen siempre tenemos que tener presente los cuquilleros que para mantener a nuestras perdices en perfecto estado de salud, lo principal como he comentado otras veces es adoptar medidas preventivas de toda clase, alimentación de buena calidad y equilibrada, desparasitación, etc., y mentalizarnos que la perdiz como ser vivo en constante reclusión requiere de nuestra atención, cuidados y vigilancia constantes para evitar que llegue a enfermar, porque de esta manera, aquellos que más cuiden y ofrezcan mejores condiciones de cautiverio a sus perdices, serán los que menos bajas tendrán en su jaulero, y los reclamos tendrán mejores condiciones de salud llegando a tener más longevidad.http://cuquillerooriolano.blogspot.com/
También son frecuentes las lamentaciones de estos últimos por las constantes enfermedades de sus reclamos, y la mortandad que sufren durante el año.
Todos los cazadores de reclamo tenemos que mentalizarnos, que las condiciones de las perdices en cautividad aún en condiciones óptimas de constantes cuidados e higiene, no pueden ser iguales a las perdices que gozan de libertad, de ahí, la gran importancia de los cuidados permanentes que tienen que tener nuestros reclamos, para minimizar las diversas enfermedades que por su estado de reclusión están expuestos a contraer.
Muchas perdices en cautividad sufren en algunos casos dietas deficientes no equilibradas y de mala calidad con exceso de semillas oleaginosas o ricas en grasas, o con el suministro de piensos demasiados energéticos totalmente contraproducentes dado el escaso gasto calórico que tienen las perdices en cautiverio, que les causarán excesivos depósitos grasos en varios órganos vitales totalmente contraproducente para su salud y supervivencia.
Es habitual observar entre los cuquilleros los jauleros en condiciones térmicas deficientes o extremas, faltos de higiene y ventilación, abuso de tratamientos con medicamentos quizá no adecuados y contrarios a la enfermedad que presentan ignorando los efectos tóxicos que sufren las perdices con su administración, con especial mención a los antibióticos, que tan frecuentemente son usad
os por muchos cuquilleros independientemente de la enfermedad que presente el reclamo, utilizados muchas veces según lo observado, como “las pastillas que curan todas las enfermedades sea cual sea el mal o la afección que les haga enfermar" siendo por ello muchas veces totalmente contraproducentes agravando la enfermedad, generando resistencias y efectos inmunodepresores o disminución de las defensas de la perdiz y exponiéndolas a otras enfermedades oportunistas y daños secundarios y colaterales en diversos órganos y glándulas. También la falta de tratamientos antiparasitarios tanto externos como internos, o realizarlo este último durante la muda, no prestarles las atenciones adecuadas en el periodo más delicado de la perdiz en el cambio de plumas vigilando a las más débiles para darles alimentación complementaria, el uso de algunos antibióticos contraproducentes durante este periodo etc.,Si importante es la alimentación equilibrada y de buena calidad en las perdices, el agua en perfectas condiciones no lo es menos, porque la ausencia de la higiene en el jaulero y el agua en mal estado, son los medios más frecuentes que causan los problemas infecciosos más habituales que pueden contraer las perdices en cautiverio debido a falta de higiene generalizada, la insalubridad del agua con bebederos poco higiénicos llenos de suciedad. El agua en mal estado o corrompida es una de las principales causas de las enfermedades de tipo diarreico que pueden infectar a los reclamos y causarles diversos problemas de salud, por ello, es imprescindible los cambios asiduos del agua mejor a diario si están en los terreros, limpiando con escobillas interiormente los bebederos, y periódicamente procediendo a su desinfección.
Las perdices tienen que tener a su disposición durante todo el año agua en perfecta
s condiciones higiénicas para pueda ser consumida a voluntad cuando la necesiten, independientemente del suministro de verde y frutas que les proporcionemos. Los cuquilleros que no suministran agua a sus perdices porque les suministran verde no comparto en absoluto esta práctica, porque es totalmente perjudicial para la salud de sus pájaros. Recuerdo una vez más, que las perdices como los humanos su cuerpo está compuesto de un alto porcentaje de agua que es la base y componente principal de todas las células y de los diversos tejidos, y es esencial que la puedan consumir a su voluntad cuando la necesiten, porque es muy importante para mantener su organismo en perfectas condiciones y desarrollar con ella numerosas funciones totalmente necesarias.El agua facilita a su organismo entre otros beneficios, de poder asimilar y absorber todos los nutrientes para que su metabolismo sea perfecto y adecuado. El agua interviene como disolvente de productos tóxicos y de desecho y por tanto, es totalmente nocivo para la salud de la perdiz si su hidratación es deficiente. El agua ejerce funciones vitales en su organismo al ser responsable de la termorregulación o regularización de la temperatura corporal. La sangre de una perdiz bien hidratada contiene un noventa por ciento de agua totalmente imprescindible para la distribución de los nutrientes, del oxígeno, lubrica y proporciona sostén de las estructuras de los tejidos y articulaciones, y al estar presente en la cantidad adecuada en los tejidos, intervine en los procesos biológicos de la digestión, absorción, circulación y excreción, al ser la base como decía del líquido sanguíneo y linfático.Una perdiz con insuficiente nivel hídrico en su cuerpo no tendrá algunos de los beneficios expuestos, y sí puede presentar problemas a nivel renal con la aparición de la enfermedad de la Gota de forma visceral por la acumulación de los depósitos cristalizados de ácido úrico en el hígado, corazón y riñones, y también en las articulaciones con la formación de tofos de ácido úrico que les causarán Artritis en las patas, disminución del aporte de minerales y electrolitos en la sangre, disminución del metabolismo, aumento del colesterol, incremento de peso, problemas hepáticos, enfermedades respiratorias, y reducción de la vida de los reclamos.
A veces hemos observado que las perdices de algún aficionado que no reciben agua y solo verde cuando su dueño se acuerda de ponérselo, la perdiz al ver a su dueño con el verde en la mano se pone ansiosa alambreando e incluso emitiendo algún sonido por las ganas que tiene de que le pongan el verde sin que que sus deseos sean debidas a otras causas, esto demuestra que la perdiz tiene sed por presentar un deficiente nivel hídrico en su cuerpo y la necesidad de hidratarse, pero todavía es peor la situación que soportan las perdices de aquellos malos afcionados que se les olvida o no pueden a diario de ponerles verde.
Estas maneras de proceder castigando a las perdices de esta forma no tiene ningún sentido porque se las perjudica, y este modo de proceder de no suministrar agua no tiene cabida de ninguna manera en el conocido "librillo de cada cuquillero" porque sin ella las estamos perjudicando.Por ello no comparto en absoluto las maneras de actuación de algunos cuquilleros que prefieren no poner agua de manera constante durante todo al año a sus perdices para cuando la necesiten. Puedo asegurarles a quienes obran de esta forma, que menoscaban sensiblemente la salud de sus perdices con prácticas absurdas que no tienen ningún sentido ni beneficio alguno, y que ni mucho menos por no suministrársela las perdices van a estar en mejores condiciones de salud sino todo lo contrario, acortándoles los años de vida al no tener sus células la hidratación necesaria, ya que el agua es el componente principal de las mismas para mantener su estructura, y si no están bien hidratadas, el envejecimiento y facultades de la perdiz será prematuro por el deterioro de sus células. Además cuando la perdiz tenga diarrea, y no tenga agua a su disposición permanentemente, si no nos damos cuenta de su patología y no se la corregimos, podrá morir también por deshidratación al necesitar más cantidad de agua.
Resulta sorprendente y es un auténtico disparate oír a algunos cuquilleros que no les ponen agua a sus perdices, al afirmar que “las perdices no beben agua” o que "la perdiz puede vivir sin beber agua" o también que “la perdiz que tiene agua tiene más enfermedades”. Realmente resulta preocupante y penoso oír estas y otras expresiones llenas de total desconocimiento. Considero que el motivo de que obren de esta manera es por ignorancia, porque algunos cuquilleros que sí se la suministran, pero no se preocupan de cambiarles el agua con frecuencia, llegan a tener el agua en pésimas condiciones que incluso huele al estar corrompida por la suciedad y heces siendo un foco de constante de infección. Con esta forma de actuar con sus perdices con seguridad tendrán más enfermedades, y no tendremos mas remedio que a los que actúan de esta manera darles la razón de que el agua les produce más problemas de salud por el mal estado del agua de sus bebederos.
Todos lo animales y av
es en libertad beben agua, ¿entonces porqué algunos aficionados a la caza de la perdiz con reclamo castigan a sus perdices sin suministro de agua, no facilitándosela para que la puedan tomar cuando la necesiten aun teniendo en su dieta verde? La respuesta repito, es la falta de información y total desconocimiento o ignorancia de algunos cuquilleros que no conocen los beneficios y necesidad del agua para todos los seres vivos, practicando costumbres que rayan lo absurdo, perjudicando de esta manera la salud de sus perdices.Todas las perdices silvestres en libertad beben agua, y la obtienen de
distintas formas, tomándola del rocío, de la lluvia, nieve y escarchas, de los embalses, de los ríos, de nacimientos de aguas subterráneas, de conducciones de agua agrícolas, de los embalses, de los bebederos que se instalan en los cotos, etc., pero sin ninguna duda la buscan donde esté y la toman, a pesar de tener a su disposición toda clase de verde y frutos en el campo.En otro orden de cosas, son pocos los cuquilleros que aún teniendo a sus reclamos aparentemente sin ningún síntoma de enfermedad – no podemos olvidar que las perdices sólo la manifiestan cuando están en estado grave- que periódicamente realizan con profesionales cualificados controles sobre la salud de sus perdices, que evitará en muchos casos sorpresas desagradables. La prevención siempre es lo mejor para evitar enfermedades o muertes indeseadas de nuestros reclamos, y es casi generalizado entre los cuquilleros, que siempre mueren por alguna enfermedad los mejores pájaros, y la mayoría de las veces, se producen por los fallos y negligencias cometidas en su control por el cuquillero.
En mi tierra existe gran afición a la colombicultura, y muchos de estos aficionados, sí se preocupan de hacerles periódicamente a sus palomos chequeos preventivos de su salud, porque muchos de esos palomos valen cantidades importantes de dinero, pero no se queda atrás el valor de un buen reclamo de perdiz, pero no solo por el valor económico, sino porque muchos tenemos con nuestros reclamos grandes sentimientos de unión y cariño que merecen por ello estar en constante vigilancia y prevención sobre su salud, pero no es frecuente, ni es norma generalizada entre los cuquilleros, que estos lleven a sus perdices a veterinarios especialistas en aves - en aquellos lugares donde existan estos profesionales - para efectuarles chequeos preventivos de salud que detecten mediante el reconocimiento y análisis clínicos, los problemas de salud que puedan presentar para poder remediarlos a tiempo, y algunas veces si no reparamos en ello, o pasan desapercibidos con la antelación necesaria en los primeros síntomas, puede ser demasiado tarde por el deterioro generalizado que presenten para devolverles la salud perdida.
Es aconsejable periódicamente por lo menos una vez al año, hacerles un análisis de sangre a los reclamos como medida preventiva para evitar sorpresas desagradables en su salud, o incluso encontrarlos muertos por no haber puesto las medidas oportunas para corregir, y tratar oportunamente por un veterinario, los valores anormales del correspondiente análisis bioquímico, que constará básicamente en determinar los valores de calcio, fósforo, pruebas hepáticas, glucosa, colesterol, ácido úrico, proteínas totales, creatina-fosfocinasa, albúmina, etc., que de acuerdo con los resultados con incrementos o disminución de los valores normales, nos darán a conocer datos
muy importantes sobre la salud de nuestros reclamos y órganos afectados.Además de la valoración de los análisis, el veterinario efectuará un examen físico de la perdiz, valorando el peso y la masa muscular sin que sea muy acusada la presencia de la quilla, que de otra forma será causa de delgadez, pero la ausencia a la palpación de esta, indicará que la perdiz tiene sobrepeso, y en este caso tras separar las plumas, veremos el tejido adiposo propio de la grasa acumulada en sus tejidos presentando hígado graso, propio de una alimentación demasiado energética por piensos o cereales muy energéticos o grasos.
La grasa acumulada en la perdiz en nada le favorecen para mantener buena salud, una perdiz obesa no es sinónimo de que tenga bue
na salud, y que por este motivo puede ocasionarle diversos problemas y verse afectados diversos órganos vitales, que como recogía en el artículo de la Apoplejía, la grasa es la desencadenante en la mayoría de las veces de las muertes súbitas por los infartos tanto cardiacos como cerebrales que pueden afectarle. Además otros órganos se verán comprometidos en su funcionamiento como es el caso del hígado, que las perdices obesas con exceso de alimentación y nulo ejercicio en su jaula, pueden llegar a tener este órgano excesivamente graso presentando Lipidosis Hepática. El hígado tiene funciones muy importantes en el mantenimiento de la salud de la perdiz, porque intervine en la perfecta digestión, participa en el metabolismo de las grasas, proteínas, e hidratos de carbono, y es la glándula por excelencia de la eliminación de productos tóxicos o de desecho tan perjudiciales para la salud que deben ser eliminados por esta glándula y por los riñones.Las perdices que tengan afectado el hígado por distintas causas, o tengan Lipidosis hepática o hígado graso, presentarán sí
ntomas de apatía, disminución de peso, pérdida del apetito, plumaje en mal estado, diarreas frecuentes, mayor consumo de agua, y mayor cantidad de producción de orina. Los uratos u orina –que es la porción blanca que tienen las heces- podrán ser de color amarillo o verdoso. Además por este problema pueden tener hemorragias intestinales, reblandecimiento y crecimiento del pico, también pueden presentar ascitis – o inflamación abdominal -. Las perdices afectadas con problemas hepáticos pueden pasar desapercibidas a los ojos del cuquillero hasta que la enfermedad esté muy avanzada, y el hígado muy deteriorado, de ahí entre otros de la importancia de los análisis.El estado que presenten las plumas de la perdiz, también es muy importante para valorar su estado de salud, estas deben ser uniformes en todo su cuerpo sin presentar calvas, plumas rotas o quebradizas, erizadas, presencia de quistes foliculares, y comprobación del estado normal de la glándula uropígea.
En la observación del pico, este debe tener color rojo brillante y uniforme, porque si presenta alguna anomalía o de la distribución del color puede ser indicativo de problemas hormonales, defectos de alimentación equilibrada, y también de estar afectado de sarna por la presencia de ácaros. Las narinas deben presentar aspectos saludables limpios y libres de mucosidades. La lengua y el paladar deben ser normales sin ningún tipo de placas.
Los ojos no deben presentar inflamaciones ni secreciones, y su aspecto debe ser limpio con la córnea elevada y brillante. También los oídos deben estar limpios sin secreciones ni la presencia de parásitos.

Las patas de la perdiz deben ser vigiladas para limpiar periódicamente con cremas hidratantes, vaselinas o aceites a las de más edad las escamas acumuladas, porque en ellas pueden albergar ácaros que le pueden provocar a la perdiz diversos problemas con heridas, siendo además foco de entrada de bacterias, además la perdiz se encuentra mejor y más cómoda sin ellas. También las almohadillas y dedos de las patas tienen que ser vigiladas periódicamente para detectar cualquier inicio de las frecuentes pododermatitis o callos, o las heridas que puedan estar infectadas por tal motivo o por mantener a las perdices en suelos inadecuados con rejillas metálicas, observando en estos casos cuando ya existe heridas con infección, a la perdiz con acusada cojera, echada en el suelo o apoyada solo con una pata.
Nunca es conveniente ponerle a las perdices anillas metálicas o círculos de alambre de reconocimiento o distinción en las patas, porque puede darse el caso que estas le produzcan heridas y verse afectados los nervios de la pata, y si esto sucede, la perdiz contraerá los dedos de la pata afectada hacia atrás de manera permanente, limitando su normal movimiento y apoyo al quedar la pata muy deteriorada en su estructura, porque el apoyo no lo podrá efectuar con los dedos en condiciones normales totalmente extendidos.
La manera de comportarse la perdiz en la jaula también es importante que no pase desapercibido a los ojos del buen cuquillero con buenos ojos clínicos con sus perdices. Comportamientos anormales del pájaro nos deben l
levar a pensar que algo le pasa, por ello la manera diferente de mostrarse totalmente activa y alegre, a adoptar indiferencia o nula reacción ante nuestra presencia, tristeza, la cabeza debajo del ala, ojos somnolientos, las plumas erizadas, aspecto de las deyecciones en color, cantidad, tamaño y consistencia, aumento o disminución del consumo de agua y comida, regurgitaciones o vómitos, respiración anormal con sibilancia o pitos, continuo dormitar durante el día, jadeos, pupilas que se dilatan o contraen repetidamente, continuos bostezos, quedarse con el pico entreabierto, etc., son algunos síntomas que pueden determinar que la perdiz está afectada de alguna enfermedad.En cuanto a las medidas de prevención de contagios de otros jauleros, es importante señalar que tenemos que tomar las precauciones necesarias para no ser nosotros mismos los vectores directos de la propagación de otras enfermedades a nuestro propio jaulero, evitando en lo posible las visitas a granjas o jauleros con enfermedades infecciosas contagiosas, y extremar las medidas de desinfección necesarias cuando los lugares visitados sean considerados como de riesgo de transmitir contagio de enfermedades para nuestros reclamos.
Pero también puede suceder, que adoptando todos los cuidados necesarios en todos los aspectos a nuestros reclamos, en alguna ocasión pueden verse afectados algunos por la enfermedad. Llegados a este punto sí que es necesario actuar con la máxima diligencia llevando a la perdiz enferma a un
profesional veterinario especialista en aves - siempre que esto sea posible- porque a veces la mayoría de los cuquilleros que tienen pocos conocimientos de las enfermedades de las perdices y de sus tratamientos, pierden un tiempo precioso suministrando a la perdiz enferma quizá en algunos casos medicamentos no adecuados a la enfermedad que presenta que agravarán la enfermedad y, que a veces en nuestra buena voluntad y deseos de recuperarla pero equivocada en el tratamiento, la perdiz pueda morir con la repercusión - sicológica que en algunos casos- la muerte del pájaro pueda suponer a su dueño tras su fallecimiento. Por ello lo más sensato es acudir a un profesional cualificado, porque pidiendo opiniones como es habitual al resto de compañeros y amigos, incluso solicitando ayuda en distintos foros de aficionados a este tipo de caza posiblemente poco cualificados en experiencia veterinaria, con los diferentes diagnósticos y tratamientos propuestos por las distintas opiniones sobre los síntomas consultados, y realizados con toda buena voluntad, y con ánimo de ayudar al compañero pueden suponer mayor desconcierto y preocupación del cuquillero y perder el tiempo, pudiendo causarle por ello la muerte a la perdiz, por no recibir el tratamiento correcto o a destiempo agravando por ello la salud de la perdiz enferma, si como último recurso, se busca la ayuda de un veterinario, y que actuando de otra forma más diligente, precisa, y urgente, pudiera haber salvado la vida la perdiz afectada.Siempre es aconsejable ante una perdiz enferma -o alguna nueva que entre en nuestro jaulero,- separarla y sacarla fuera, sobre todo en los casos graves y totalmente desconocidos para el cuquillero, por si se tratara de alguna enfermedad de las consideradas contagiosas, porque el resto de las perdices del jaulero estarán igualmente expuestas a ser contagiadas.
A veces en la enfermedad de las perdices, tenemos que administrarle la medicación por inyección intramuscular porque la enfermedad que presente lo requiera por la urgencia inmediata o por las características de la misma así lo aconsejen, en estos casos, se utilizarán agujas muy finas -tipo insulina- para minimizar el daño muscular, siendo el lugar de elección los músculos pectorales o pechuga. Nunca se debe inyectar a una perdiz en los músculos de las patas, porque a través de la vena ilíaca externa, el medicamento puede ir directamente a los riñones sin pasar previamente por el torrente circulatorio, además de los posibles hematomas y necrosis o degeneración del tejido afectado producido por la aguja. La administración de urgencia por vía endovenosa es necesario que lo haga un profesional cualificado, ya que una de las zonas elegidas para ello es la vena yugular, o la arteria medial metatarsal, o la cutánea cubital o vena de las alas, estas últimas con mas posibilidades de que se le produzcan hematomas.
Cuando la medicación vía oral haya que suministrársela con urgencia dado su estado de deterioro por agravamiento de la enfermedad porque la perdiz ni come ni bebe, habrá que hacerlo de manera forzada directamente al buche con una jeringuilla fina tipo insulina, manteniendo en estos caso
s siempre para el suministro el cuello completamente estirado verticalmente para evitar que el líquido le llegue a sus pulmones, que si así fuera le causaría la muerte.También de este modo debido a la enfermedad si la perdiz no come, ni bebe, habrá que alimentarla he hidratarla igualmente de manera forzada, con alimentos semilíquidos, tipo papillas, yogour, etc., teniendo en cuenta que la cantidad de alimento que le suministremos no sea excesiva, es mejor dosificar su comida en varias tomas. Si en alguna ocasión al administrarle la comida de manera forzada, la perdiz regurgita o vomita, dejaremos de darle más en ese momento. La utilización de otros medios que la enfermedad lo requiera como la aplicación de cánulas o sondas siempre es necesaria la intervención del profesional.
Para finalizar es importante adoptar todas las medidas de prevención de infecciones tanto horizontal co
mo vertical, evitando el contacto con otras aves que visitan los jauleros, gorriones, palomas, tórtolas, en aquellos que están situados en espacios abiertos como los patios, pero también en su caso, de las propias aves domésticas por los peligros de contagio de diversas enfermedades producidas por Bacterias, Micoplasmas, y Virus produciendo contagio de enfermedades algunas de ellas mortales. Además preocuparnos de la higiene y desinfección periódica del jaulero que debe ser tenida siempre presente, pues las perdices enjualadas, el jaulero siempre es el uno de los focos de infección más frecuente que pueden hacer enfermar a las perdices de reclamo.En resumen siempre tenemos que tener presente los cuquilleros que para mantener a nuestras perdices en perfecto estado de salud, lo principal como he comentado otras veces es adoptar medidas preventivas de toda clase, alimentación de buena calidad y equilibrada, desparasitación, etc., y mentalizarnos que la perdiz como ser vivo en constante reclusión requiere de nuestra atención, cuidados y vigilancia constantes para evitar que llegue a enfermar, porque de esta manera, aquellos que más cuiden y ofrezcan mejores condiciones de cautiverio a sus perdices, serán los que menos bajas tendrán en su jaulero, y los reclamos tendrán mejores condiciones de salud llegando a tener más longevidad.http://cuquillerooriolano.blogspot.com/

