Los cuquilleros hemos observado que algunas perdices tienen la costumbre de mantenerse con una sola pata escondiendo la otra entre sus plumas. El motivo de esta actitud la mayoría de las veces no es porque tengan alguna afección, sino que esta forma de mantenerse es por comodidad de la perdiz, y también lo hacen para protegerse del frío.
La perdiz es capaz de bloqu
ear el tendón flexor de su pata de apoyo para mantener el equilibrio mientras esté apoyada solamente sobre una pata, y de esta forma, algunas perdices se encuentran más cómodas y relajadas cuando descansan.
Pero otras veces las razones para estar apoyada en una sola pata o estar tumbada en el suelo, son debidas por padecer procesos articulares inflamatorios, traumáticos, degenerativos, infecciosos, parasitarios, metabólicos, malformaciones, afecciones nutricionales que les afecten a los huesos, o también, por presentar Pododermatitis infecciosa o callos en los dedos, que además esta enfermedad puede ser el origen de otras afecciones inflamatorias articulares y de otros órganos, si se produce una sepsis generalizada.
El aparato locomotor de las perdices está formado por huesos, músculos, cartílagos, tendones y el líquido sinovial que lubrica las articulaciones.
Las enfermedades que afectan a las perdices de reclamo en su aparato locomotor, son quizá uno de los problemas más desconocidos a los que se enfrentan los cuquilleros con sus perdices, pues son muchos y complejos los factores que intervienen en las diversas patologías que pueden llegar afectarles.
Las patologías pueden ser producidas por deficiencias en la nutrición, estrés, herencia genética, enfermedades infecciosas, defectos congénitos, diversos traumatismos, deficiencias nutritivas de los reproductores, enfermedades metabólicas, defectos embrionarios de la incubación, la acción de las micotoxinas, y las alteraciones embrionarias por el uso de los antibióticos en los reproductores, pueden ser algunas de las causas de las malformaciones y de las diversas enfermedades que pueden presentar las perdices de reclamo en las patas.
De los distintos procesos que pueden influir en las enfermedades y patologías de las patas, están los que además pueden afectar a diversas partes de su cuerpo, como es el caso de las que sufren carencias nutritivas por deficiencias alimenticias, o por sufrir hipovitaminosis presentando acusado raquitismo que es más frecue
nte entre los perdigones y pollos por sus grandes necesidades en su desarrollo, sobre todo, por la deficiencias de vitamina D3 que regula el metabolismo del Calcio y Fósforo. La falta de luz natural es imprescindible para sintetizar la vitamina D para que los huesos crezcan correctamente sin sufrir diversas deformaciones, malformaciones, lesiones irreversibles, debilidad muscular, y dificultad para andar. En la fotografía se puede observar tres perdigones con distintas lesiones, torsión tibiotarsal, afección de la tibia y peroné, y fractura del fémur.
Las deficiencias nutricionales y vitamínicas son perjudiciales, porque la alimentación equilibrada es necesaria para la formación y el mantenimiento de la salud de los huesos frágiles de la perdiz. Las perdices que no tengan una correcta alimentación variada y complementada en algunos casos para que tenga todos los nutrientes necesarios para mantener la salud, puede ocasionar que la perdiz pueda sufrir de Osteomalacia, volviéndose sus huesos porosos que los harán todavía más frágiles y quebradizos, al tener la perdiz como todas las aves los huesos totalmente huecos.
El Manganeso, Colina, Biotina, y ácido fólico son necesarios para la formación del cartílago, y su carencia en la dieta, puede causarles a los perdigones y pollos en crecimiento deformidades en las patas por estar afectados de Condrodistrofia, que es una alteración en el crecimiento de los los huesos por falta de osificación, dando lugar a la aparición de masas cartilagionosas sin mineralizar no formadas que penetran hacia la zona del hueso que inflama y deforman las patas en las articulaciones femorotibial, y como resultado determinará un crecimiento no uniforme uno mayor que otro, dando lugar a que el hueso presente curvatura, observándose en las perdices afectadas acusadas cojeras.
Dentro de las patologías articulares que pueden padecer las perdices, también podemos destacar las anomalías y deformaciones que se producen en las patas y dedos de los perdigones y perdices adultas. Son varias las causas que pueden producirlas. En primer lugar, algunas de ellas como he comentado, se producen por defectos nutricionales y vitamínicos, por ello es necesario en las primeras semanas de vida de los perdigones el zinc, calcio, fósforo, manganeso, y yodo, que son los microminerales, que complemenados con las vitaminas Retinol o vitamina A, Calciferol o vitamina D3, Co
lina, Biotina, Piridoxina o B6, Ácido Fólico o B9, Ácido Pantoténico o B5, Cobalamina o B12, son necesarias para el desarrollo y formación de los tejidos, y para la prevención de algunas deformidades y afecciones en las patas que se pueden producir en este periodo por sus carencias.En la fotografía se puede observar la afección en las patas de un perdigón por un desequilibrio de Calcio y Fósforo.
El Tocoferol o vitamina E es un antioxidante que protege la integridad de los tejidos de los llamados radicales libres, por ello es necesario en la dieta de los perdigones y perdices, porque su carencia les producirá Encefalomalacia del cerebro y cerebelo con afectación neurológica, que les producirán diversas Ataxias - o descordinación de sus movimientos- y Mioclonías -o contracciones involuntarias de los músculos con parálisis de las patas.
La falta de Riboflavina o vitamina B12 en los perdigones les influirá para que su desarrollo sea más lento, pero además, esta deficiencia, les ocasionará al principio tener poca movilidad voluntaria en su recinto si no son obligados a ello, porque sus desplazamientos los efectúan sobre los tarsos atrofiándose los músculos de las patas, los dedos se curvarán hacia dentro, resultando afectados también los nervios ciáticos.
Las perdices que los cuquilleros utilicen como reproductoras si tienen carencias nutritivas y vitamínicas, puede ser la causa de malformaciones embrionarias de los huevos y nacer los perdigones con defectos en las patas.
Las perdices sometidas a estados carenciales nutritivos y vitamínicos y también el resto de las que estén bien alimentadas o sobrealimentadas, sus huesos también pueden verse afectados por sufrir mala absorción de nutrientes básicos producida por factores genéticos, producido por estar sometidas a excesivo estrés en el jaulero, que influirá en cambios hormonales con alteración del metabolismo de los nutrientes, por estar contaminada la comida con micotoxinas y otros agentes microbianos, por la infección de reovirus de la familia reoviridae del género orthoreovirus que atrofian y lesionan los epitelios de las mucosas de los intestinos produciendo hemorragias intestinales, viéndose afectado también con lesiones el proventrículo y páncreas, impidiendo de esta forma la correcta absorción y digestión de los nutrientes con la pérdida progresiva de peso, y que en los perdigones se manifiesta con la falta de desarrollo, produ
ciendo igualmente en pollos y perdices adultas huesos quebradizos, necrosis de la cabeza del fémur- que es donde el hueso se articula a la cadera- que les producirán cojeras, diferentes osteodistrófias con malformaciones de tendones y músculos, rotación de la tibia bilateral o unilateral con la extensión de la/s pata/s afectada/s, y la deformación de otros huesos. Afortunadamente son menos frecuentes en las perdices de reclamo la malformación de alguna de las vértebras torácicas que con su presión sobre la médula, la perdiz solo puede estar apoyada de forma inestable sobre los corvejones y alas con las patas extendidas.En la fotografía se puede ver a un perdigón con rotación tibiotarsal.
Estas son entre otras algunas de las patologías responsables de la mala nutrición o absorción de nutrientes responsables del raquitismo y de otras afecciones por deficiencias nutricionales en los huesos de los perdigones y perdices adultas.
También los reovirus pueden ocasionar infecciones bien de forma horizontal como vertical, que son igualmente los responsables de diversas patologías inflamatorias en las articulaciones de las patas que se verán afectadas de Artritis viral.
Comentar también brevemente en este escrito, que la mala absorción de los nutrientes en la perdiz le causa inmunodepresión o disminución de sus defensas contra todos los procesos infecciosos en general, y que en las afecciones óseas producidas por trastornos nutricionales, y las enfermedades articulares que pueden sufrir por diversos agentes infecciosos, con un sistema inmune más fuerte sin sufrir alteraciones y carencias nutritivas se podrían evitar o reducir, porque las perdices de reclamo pueden tener un sistema de defensas muy bajo por los fallos cometidos por los cuquilleros en la alimentación suministrada, y en el tratamiento abusivo de algunos medicamentos principalmente de los antibióticos que son utilizados frecuentemente quizá sin criterio razonado que lo justifique, por hacer uso de ellos al libre aldebrío de cada cuquillero.
Los reovirus responsables de algunos procesos de mala absorción de nutrientes, y afecciones del sistema respiratorio, pueden también ser los que afecten a las perdices en diversas patologías infecciosas graves en órganos internos afectando al corazón con Miocarditis y Pericarditis, y otras afecciones en las patas, aunque no son muy frecuentes en los jauleros con buena higiene la aparición de enfermedades como la Artritis viral, o Tenosinovitis Infecciosa. Las lesiones agudas producen inflamación de las patas afectadas con hemorragias sinoviales e inflamación y rotura de las vainas de los tendones de la caña por encima del corvejón, que les producirá limitada movilidad, acusada cojera, ulceras en los cartílagos articulares, inflamación de los dedos, y en los casos crónicos la formación de tejidos fibrosos. El tratamiento de la artritis viral prácticamente es inexistente, solo las infecciones bacterianas que suelen acompañar a la infección vírica pueden ser tratadas. La prevención mediante vacuna puede llegar a ser de utilidad, pero estimo no necesarias para las perdices por el bajo índice de frecuencia de esta patología entre ellas, en aquellos jauleros que tengan más sistemas preventivos del control de contagio horizontal de enfermedades, y vertical con la higiene generalizada del jaulero.
Otras patologías infecciosas sistemáticas que pueden afectar a las perdices en las patas con diferentes septicemias, y que también pueden afectar a diversos órganos, son las producidas por infecciones por Salmonellas, la enfermedad de Newcastle, la enfermedad de Marek, la Peste Aviar, la Colibacilosis, la Pasteurelosis, y las diferentes patologías infecciosas producidas por los Staphylococus Aureus y los Streptococcus.
La inflamación e infección tibiotarsina aguda producida por las Salmonellas en las patas de las perdices, es reconocible por el aspecto blanquecino de la articulación afectada.
Con cierta frecuencia también las perdices de reclamo pueden sufrir luxaciones en las caderas por distintas causas.Las luxaciones se tienen que manipular con prontitud por un profesional para devolverla su articulación, y colocarles una férula si la luxación se ha producido en la cabeza del fémur hasta su recuperación.Las luxaciones deben ser tratadas con urgencia, si no se actúa de esta forma posteriormente no será posible su recuperación sin recurrir a la cirugía, que incluso con ella en muchos casos no podrá volver a tener la posición normal de la pata afectada al quedar desplazada de su articulación.
Las Artritis de tipo bacteriano se tratan con diversos antibióticos según el germen causante. Las artritis se pueden producir por infecciones generalizadas que afecten a otros órganos, y también como recojo en este Blog en el artículo “Callos de las perdices enjauladas. Podermatitis”, por la infección producida en los abscesos o heridas de los callos en la zona plantar central y dedos que le producirán cojera, no solo por los callos, sino por la posibilidad de que se produzca septicemia generalizada y afecte a las patas con Artritis.
En las distintas infecciones producidas por diferentes Virus, Bacterias, y Micoplasmas que pueden afectar a las perdices, los Micoplasmas Gallisepticum y Synoviae, pueden producir infecciones de las vías respiratorias superiores, aunque las más agudas son las producidas por la especie Gallisepticum.
Las infecciones del Micoplasma Synoviae en las vías respiratorias no son importantes, pero les afectan a las perdices por desestabilizar los sistemas de defensas, y producirle otras patologías oportunistas más graves por otro tipo de bacterias y virus. A pesar de ser menos patógena que el Mycoplasma Gallisepticum de forma sistemática después de su incubación y a través del aparato circulatorio al ser el Micoplama Synoviae más invasivo, les podrá afectar al corazón, e hígado que s
e verá afectado de necrosis o muerte de las células hepáticas como se muestra en la fotografía. También les producirán la enfermedad de Sinovitis infecciosa, que aunque sea de forma ocasional en las perdices de reclamo, puede ocasionarles daños en las articulaciones. Y como su nombre indica afecta a las membranas sinoviales produciendo inflamación en las articulaciones, tendones y almohadillas plantares, y Bursitis -o inflamación de la bursa - que es la que contiene el líquido lubricante situada entre los tejidos de huesos y tendones, pudiendo observar cuando está afectada un líquido de color amarillento-grisáceo.
La forma de evitar la transmisión vertical de los Micoplasmas exige controles efectivos de todo tipo de higiene dentro del jaulero. La transmisión horizontal se produce a través de todas las aves indeseadas que visitan los jauleros abiertos situados en patios y terrazas con la presencia de palomas, tórtolas, gorriones, y con especial atención también a todas las aves de corral domésticas cercanas.
Algunos cuquilleros suelen marcar mediante anillas metálicas o círculos de alambre en las patas de sus perdices o perdigones para diferenciarlos. Pero estas prácticas en las perdices si no se realizan de forma adecuada, pueden producirles heridas en la pata marcada y resultar por ello lesionados los nervios por la marcas metálicas, o también producidas por la propia perdiz o pollo al lesionarse la pata con el pico tratando de quitárselas. Si esto sucede, los dedos de la pata afectada pueden contraerse con atrofia hacia detrás de forma p
ermanente, dificultando los movimientos de la perdiz al lesionarse la estructura normal de los dedos. En algunos casos, si también queda afectado el riego sanguineo, puede producirle gangrena de los dedos lesionados. La fotografía corresponde a la atrofia en los dedos de una perdiz, producidos por la herida de la anilla metálica incorrectamente colocada en la pata afectando a los nervios de la misma.
Otras causas de las malformaciones en las patas en los perdigones, son las producidas por problemas congénitos, fallos en la incubación por temperaturas o humedad inadecuadas, y la falta de calor en sus primeras semanas que les puede afectar a los nervios periféricos de los dedos. También son causa de deformaciones los pisos muy lisos donde estén ubicados los perdigones, porque estos necesitan de superficies donde sus dedos se puedan agarrar bien a la superficie para que puedan ejercitar correctamente la masa muscular de sus patas para no sufrir atrofia, y tener la coordinación perfecta.
Las perdices de reclamo también pueden padecer la enfermedad metabólica de la Gota bien de forma visceral como articular. Son más propensas a padecer la enfermedad, las perdices de los cuquilleros que son muy asiduos al empleo abusivo y reiterado de antibióticos, que incluso algunos los utilizan de forma equivocada y perjudicial y a su libre albedrío como preventivos para evitarles enfermedades, empleados en los perdigones y perdices adultas. Las Sulfamidas y la Gentamicina, son dos de los antibióticos que más pueden dañar los glomérulos renales, que son los que filtran o aclaran el plasma sanguíneo de sustancias nocivas y que pueden propiciar de esta forma la aparición de la gota.
También las perdices que sus dueños no les ponen agua de forma permanente en cualquier época del año independiente
mente si les suministran verde o no, son perdices predispuestas por no tener la suficiente hidratación en su cuerpo produciendo poca orina y no excretar adecuadamente los productos de desecho de la sangre, con el riesgo además, de poder tener insuficiencia renal por la poca cantidad de agua consumida, que les pueden producir por ello acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones y en algunas vísceras. La fotografía corresponde a la necrosia de una perdiz afectada de gota con depósitos de uratos en el hígado y perdicardio.
Otro factor de riesgo en producir la enfermedad de la gota en las perdices, es el consumo de alimentos contaminados por Aflatoxinas –toxinas producidas por los hongos- que es otra de las causas que producen la Gota visceral, con acumulaciones de tofos de ácido úrico en las superficies del corazón, riñones, e hígado. También favorece su aparición y acumulación la falta de vitamina A.
Por último, el suministro de piensos demasiados energéticos muy ricos en proteínas y grasas y que por ello las perdices están sobrealimentadas, elevando la síntesis de las purinas causando fallos en el metabolismo proteico, con la aparición de hiperucemia o exceso ácido úrico que se transforma en uratos cristalizad
os, que son los que se acumulan en algunas glándulas internas y en las articulaciones produciéndole artritis con inflamación de la pata afectada. Son más propensas a padecer esta afección las perdices más obesas por razones obvias, y las que presentan avitaminosis de Retinol o vitamina A, la alteración de los enzimas que intervienen en el metabolismo del ácido úrico, las que sufren lesiones renales producidas como decía por abuso de antibióticos con especial atención como indicaba anteriormente a las Sulfamidas y Gentamicina, las perdices que consumen poca agua, y también las que sufren de diversas Nefropatías. En la fotografía se puede observar el corazón de una perdiz cubierto con grandes tofos de ácido úrico.
Como hemos visto en algunas de las patologías óseas comentadas que pueden sufrir tanto las perdices adultas como los perdigones, una vez más quisiera recordar aunque mi consejo sea ya bastante repetitivo y cansino, que la única forma de prevención para poder evitar los problemas de salud de las perdices de reclamo, es con el compromiso firme y constante de ofrecerles alimentación equilibrada pero no demasiado energética, y por supuesto el control serio y exhaustivo de la higiene del jaulero, adoptando las medidas oportunas que eviten los focos de infección tanto horizontal como vertical que puedan afectarles. http://cuquillerooriolano.blogspot.com/
La perdiz es capaz de bloqu
ear el tendón flexor de su pata de apoyo para mantener el equilibrio mientras esté apoyada solamente sobre una pata, y de esta forma, algunas perdices se encuentran más cómodas y relajadas cuando descansan.Pero otras veces las razones para estar apoyada en una sola pata o estar tumbada en el suelo, son debidas por padecer procesos articulares inflamatorios, traumáticos, degenerativos, infecciosos, parasitarios, metabólicos, malformaciones, afecciones nutricionales que les afecten a los huesos, o también, por presentar Pododermatitis infecciosa o callos en los dedos, que además esta enfermedad puede ser el origen de otras afecciones inflamatorias articulares y de otros órganos, si se produce una sepsis generalizada.
El aparato locomotor de las perdices está formado por huesos, músculos, cartílagos, tendones y el líquido sinovial que lubrica las articulaciones.
Las enfermedades que afectan a las perdices de reclamo en su aparato locomotor, son quizá uno de los problemas más desconocidos a los que se enfrentan los cuquilleros con sus perdices, pues son muchos y complejos los factores que intervienen en las diversas patologías que pueden llegar afectarles.
Las patologías pueden ser producidas por deficiencias en la nutrición, estrés, herencia genética, enfermedades infecciosas, defectos congénitos, diversos traumatismos, deficiencias nutritivas de los reproductores, enfermedades metabólicas, defectos embrionarios de la incubación, la acción de las micotoxinas, y las alteraciones embrionarias por el uso de los antibióticos en los reproductores, pueden ser algunas de las causas de las malformaciones y de las diversas enfermedades que pueden presentar las perdices de reclamo en las patas.
De los distintos procesos que pueden influir en las enfermedades y patologías de las patas, están los que además pueden afectar a diversas partes de su cuerpo, como es el caso de las que sufren carencias nutritivas por deficiencias alimenticias, o por sufrir hipovitaminosis presentando acusado raquitismo que es más frecue
nte entre los perdigones y pollos por sus grandes necesidades en su desarrollo, sobre todo, por la deficiencias de vitamina D3 que regula el metabolismo del Calcio y Fósforo. La falta de luz natural es imprescindible para sintetizar la vitamina D para que los huesos crezcan correctamente sin sufrir diversas deformaciones, malformaciones, lesiones irreversibles, debilidad muscular, y dificultad para andar. En la fotografía se puede observar tres perdigones con distintas lesiones, torsión tibiotarsal, afección de la tibia y peroné, y fractura del fémur.Las deficiencias nutricionales y vitamínicas son perjudiciales, porque la alimentación equilibrada es necesaria para la formación y el mantenimiento de la salud de los huesos frágiles de la perdiz. Las perdices que no tengan una correcta alimentación variada y complementada en algunos casos para que tenga todos los nutrientes necesarios para mantener la salud, puede ocasionar que la perdiz pueda sufrir de Osteomalacia, volviéndose sus huesos porosos que los harán todavía más frágiles y quebradizos, al tener la perdiz como todas las aves los huesos totalmente huecos.
El Manganeso, Colina, Biotina, y ácido fólico son necesarios para la formación del cartílago, y su carencia en la dieta, puede causarles a los perdigones y pollos en crecimiento deformidades en las patas por estar afectados de Condrodistrofia, que es una alteración en el crecimiento de los los huesos por falta de osificación, dando lugar a la aparición de masas cartilagionosas sin mineralizar no formadas que penetran hacia la zona del hueso que inflama y deforman las patas en las articulaciones femorotibial, y como resultado determinará un crecimiento no uniforme uno mayor que otro, dando lugar a que el hueso presente curvatura, observándose en las perdices afectadas acusadas cojeras.
Dentro de las patologías articulares que pueden padecer las perdices, también podemos destacar las anomalías y deformaciones que se producen en las patas y dedos de los perdigones y perdices adultas. Son varias las causas que pueden producirlas. En primer lugar, algunas de ellas como he comentado, se producen por defectos nutricionales y vitamínicos, por ello es necesario en las primeras semanas de vida de los perdigones el zinc, calcio, fósforo, manganeso, y yodo, que son los microminerales, que complemenados con las vitaminas Retinol o vitamina A, Calciferol o vitamina D3, Co
lina, Biotina, Piridoxina o B6, Ácido Fólico o B9, Ácido Pantoténico o B5, Cobalamina o B12, son necesarias para el desarrollo y formación de los tejidos, y para la prevención de algunas deformidades y afecciones en las patas que se pueden producir en este periodo por sus carencias.En la fotografía se puede observar la afección en las patas de un perdigón por un desequilibrio de Calcio y Fósforo.El Tocoferol o vitamina E es un antioxidante que protege la integridad de los tejidos de los llamados radicales libres, por ello es necesario en la dieta de los perdigones y perdices, porque su carencia les producirá Encefalomalacia del cerebro y cerebelo con afectación neurológica, que les producirán diversas Ataxias - o descordinación de sus movimientos- y Mioclonías -o contracciones involuntarias de los músculos con parálisis de las patas.
La falta de Riboflavina o vitamina B12 en los perdigones les influirá para que su desarrollo sea más lento, pero además, esta deficiencia, les ocasionará al principio tener poca movilidad voluntaria en su recinto si no son obligados a ello, porque sus desplazamientos los efectúan sobre los tarsos atrofiándose los músculos de las patas, los dedos se curvarán hacia dentro, resultando afectados también los nervios ciáticos.
Las perdices que los cuquilleros utilicen como reproductoras si tienen carencias nutritivas y vitamínicas, puede ser la causa de malformaciones embrionarias de los huevos y nacer los perdigones con defectos en las patas.
Las perdices sometidas a estados carenciales nutritivos y vitamínicos y también el resto de las que estén bien alimentadas o sobrealimentadas, sus huesos también pueden verse afectados por sufrir mala absorción de nutrientes básicos producida por factores genéticos, producido por estar sometidas a excesivo estrés en el jaulero, que influirá en cambios hormonales con alteración del metabolismo de los nutrientes, por estar contaminada la comida con micotoxinas y otros agentes microbianos, por la infección de reovirus de la familia reoviridae del género orthoreovirus que atrofian y lesionan los epitelios de las mucosas de los intestinos produciendo hemorragias intestinales, viéndose afectado también con lesiones el proventrículo y páncreas, impidiendo de esta forma la correcta absorción y digestión de los nutrientes con la pérdida progresiva de peso, y que en los perdigones se manifiesta con la falta de desarrollo, produ
ciendo igualmente en pollos y perdices adultas huesos quebradizos, necrosis de la cabeza del fémur- que es donde el hueso se articula a la cadera- que les producirán cojeras, diferentes osteodistrófias con malformaciones de tendones y músculos, rotación de la tibia bilateral o unilateral con la extensión de la/s pata/s afectada/s, y la deformación de otros huesos. Afortunadamente son menos frecuentes en las perdices de reclamo la malformación de alguna de las vértebras torácicas que con su presión sobre la médula, la perdiz solo puede estar apoyada de forma inestable sobre los corvejones y alas con las patas extendidas.En la fotografía se puede ver a un perdigón con rotación tibiotarsal.Estas son entre otras algunas de las patologías responsables de la mala nutrición o absorción de nutrientes responsables del raquitismo y de otras afecciones por deficiencias nutricionales en los huesos de los perdigones y perdices adultas.
También los reovirus pueden ocasionar infecciones bien de forma horizontal como vertical, que son igualmente los responsables de diversas patologías inflamatorias en las articulaciones de las patas que se verán afectadas de Artritis viral.
Comentar también brevemente en este escrito, que la mala absorción de los nutrientes en la perdiz le causa inmunodepresión o disminución de sus defensas contra todos los procesos infecciosos en general, y que en las afecciones óseas producidas por trastornos nutricionales, y las enfermedades articulares que pueden sufrir por diversos agentes infecciosos, con un sistema inmune más fuerte sin sufrir alteraciones y carencias nutritivas se podrían evitar o reducir, porque las perdices de reclamo pueden tener un sistema de defensas muy bajo por los fallos cometidos por los cuquilleros en la alimentación suministrada, y en el tratamiento abusivo de algunos medicamentos principalmente de los antibióticos que son utilizados frecuentemente quizá sin criterio razonado que lo justifique, por hacer uso de ellos al libre aldebrío de cada cuquillero.
Los reovirus responsables de algunos procesos de mala absorción de nutrientes, y afecciones del sistema respiratorio, pueden también ser los que afecten a las perdices en diversas patologías infecciosas graves en órganos internos afectando al corazón con Miocarditis y Pericarditis, y otras afecciones en las patas, aunque no son muy frecuentes en los jauleros con buena higiene la aparición de enfermedades como la Artritis viral, o Tenosinovitis Infecciosa. Las lesiones agudas producen inflamación de las patas afectadas con hemorragias sinoviales e inflamación y rotura de las vainas de los tendones de la caña por encima del corvejón, que les producirá limitada movilidad, acusada cojera, ulceras en los cartílagos articulares, inflamación de los dedos, y en los casos crónicos la formación de tejidos fibrosos. El tratamiento de la artritis viral prácticamente es inexistente, solo las infecciones bacterianas que suelen acompañar a la infección vírica pueden ser tratadas. La prevención mediante vacuna puede llegar a ser de utilidad, pero estimo no necesarias para las perdices por el bajo índice de frecuencia de esta patología entre ellas, en aquellos jauleros que tengan más sistemas preventivos del control de contagio horizontal de enfermedades, y vertical con la higiene generalizada del jaulero.
Otras patologías infecciosas sistemáticas que pueden afectar a las perdices en las patas con diferentes septicemias, y que también pueden afectar a diversos órganos, son las producidas por infecciones por Salmonellas, la enfermedad de Newcastle, la enfermedad de Marek, la Peste Aviar, la Colibacilosis, la Pasteurelosis, y las diferentes patologías infecciosas producidas por los Staphylococus Aureus y los Streptococcus.
La inflamación e infección tibiotarsina aguda producida por las Salmonellas en las patas de las perdices, es reconocible por el aspecto blanquecino de la articulación afectada.
Con cierta frecuencia también las perdices de reclamo pueden sufrir luxaciones en las caderas por distintas causas.Las luxaciones se tienen que manipular con prontitud por un profesional para devolverla su articulación, y colocarles una férula si la luxación se ha producido en la cabeza del fémur hasta su recuperación.Las luxaciones deben ser tratadas con urgencia, si no se actúa de esta forma posteriormente no será posible su recuperación sin recurrir a la cirugía, que incluso con ella en muchos casos no podrá volver a tener la posición normal de la pata afectada al quedar desplazada de su articulación.
Las Artritis de tipo bacteriano se tratan con diversos antibióticos según el germen causante. Las artritis se pueden producir por infecciones generalizadas que afecten a otros órganos, y también como recojo en este Blog en el artículo “Callos de las perdices enjauladas. Podermatitis”, por la infección producida en los abscesos o heridas de los callos en la zona plantar central y dedos que le producirán cojera, no solo por los callos, sino por la posibilidad de que se produzca septicemia generalizada y afecte a las patas con Artritis.
En las distintas infecciones producidas por diferentes Virus, Bacterias, y Micoplasmas que pueden afectar a las perdices, los Micoplasmas Gallisepticum y Synoviae, pueden producir infecciones de las vías respiratorias superiores, aunque las más agudas son las producidas por la especie Gallisepticum.
Las infecciones del Micoplasma Synoviae en las vías respiratorias no son importantes, pero les afectan a las perdices por desestabilizar los sistemas de defensas, y producirle otras patologías oportunistas más graves por otro tipo de bacterias y virus. A pesar de ser menos patógena que el Mycoplasma Gallisepticum de forma sistemática después de su incubación y a través del aparato circulatorio al ser el Micoplama Synoviae más invasivo, les podrá afectar al corazón, e hígado que s
e verá afectado de necrosis o muerte de las células hepáticas como se muestra en la fotografía. También les producirán la enfermedad de Sinovitis infecciosa, que aunque sea de forma ocasional en las perdices de reclamo, puede ocasionarles daños en las articulaciones. Y como su nombre indica afecta a las membranas sinoviales produciendo inflamación en las articulaciones, tendones y almohadillas plantares, y Bursitis -o inflamación de la bursa - que es la que contiene el líquido lubricante situada entre los tejidos de huesos y tendones, pudiendo observar cuando está afectada un líquido de color amarillento-grisáceo.La forma de evitar la transmisión vertical de los Micoplasmas exige controles efectivos de todo tipo de higiene dentro del jaulero. La transmisión horizontal se produce a través de todas las aves indeseadas que visitan los jauleros abiertos situados en patios y terrazas con la presencia de palomas, tórtolas, gorriones, y con especial atención también a todas las aves de corral domésticas cercanas.
Algunos cuquilleros suelen marcar mediante anillas metálicas o círculos de alambre en las patas de sus perdices o perdigones para diferenciarlos. Pero estas prácticas en las perdices si no se realizan de forma adecuada, pueden producirles heridas en la pata marcada y resultar por ello lesionados los nervios por la marcas metálicas, o también producidas por la propia perdiz o pollo al lesionarse la pata con el pico tratando de quitárselas. Si esto sucede, los dedos de la pata afectada pueden contraerse con atrofia hacia detrás de forma p
ermanente, dificultando los movimientos de la perdiz al lesionarse la estructura normal de los dedos. En algunos casos, si también queda afectado el riego sanguineo, puede producirle gangrena de los dedos lesionados. La fotografía corresponde a la atrofia en los dedos de una perdiz, producidos por la herida de la anilla metálica incorrectamente colocada en la pata afectando a los nervios de la misma.Otras causas de las malformaciones en las patas en los perdigones, son las producidas por problemas congénitos, fallos en la incubación por temperaturas o humedad inadecuadas, y la falta de calor en sus primeras semanas que les puede afectar a los nervios periféricos de los dedos. También son causa de deformaciones los pisos muy lisos donde estén ubicados los perdigones, porque estos necesitan de superficies donde sus dedos se puedan agarrar bien a la superficie para que puedan ejercitar correctamente la masa muscular de sus patas para no sufrir atrofia, y tener la coordinación perfecta.
Las perdices de reclamo también pueden padecer la enfermedad metabólica de la Gota bien de forma visceral como articular. Son más propensas a padecer la enfermedad, las perdices de los cuquilleros que son muy asiduos al empleo abusivo y reiterado de antibióticos, que incluso algunos los utilizan de forma equivocada y perjudicial y a su libre albedrío como preventivos para evitarles enfermedades, empleados en los perdigones y perdices adultas. Las Sulfamidas y la Gentamicina, son dos de los antibióticos que más pueden dañar los glomérulos renales, que son los que filtran o aclaran el plasma sanguíneo de sustancias nocivas y que pueden propiciar de esta forma la aparición de la gota.
También las perdices que sus dueños no les ponen agua de forma permanente en cualquier época del año independiente
mente si les suministran verde o no, son perdices predispuestas por no tener la suficiente hidratación en su cuerpo produciendo poca orina y no excretar adecuadamente los productos de desecho de la sangre, con el riesgo además, de poder tener insuficiencia renal por la poca cantidad de agua consumida, que les pueden producir por ello acumulación de cristales de ácido úrico en las articulaciones y en algunas vísceras. La fotografía corresponde a la necrosia de una perdiz afectada de gota con depósitos de uratos en el hígado y perdicardio.Otro factor de riesgo en producir la enfermedad de la gota en las perdices, es el consumo de alimentos contaminados por Aflatoxinas –toxinas producidas por los hongos- que es otra de las causas que producen la Gota visceral, con acumulaciones de tofos de ácido úrico en las superficies del corazón, riñones, e hígado. También favorece su aparición y acumulación la falta de vitamina A.
Por último, el suministro de piensos demasiados energéticos muy ricos en proteínas y grasas y que por ello las perdices están sobrealimentadas, elevando la síntesis de las purinas causando fallos en el metabolismo proteico, con la aparición de hiperucemia o exceso ácido úrico que se transforma en uratos cristalizad
os, que son los que se acumulan en algunas glándulas internas y en las articulaciones produciéndole artritis con inflamación de la pata afectada. Son más propensas a padecer esta afección las perdices más obesas por razones obvias, y las que presentan avitaminosis de Retinol o vitamina A, la alteración de los enzimas que intervienen en el metabolismo del ácido úrico, las que sufren lesiones renales producidas como decía por abuso de antibióticos con especial atención como indicaba anteriormente a las Sulfamidas y Gentamicina, las perdices que consumen poca agua, y también las que sufren de diversas Nefropatías. En la fotografía se puede observar el corazón de una perdiz cubierto con grandes tofos de ácido úrico.Como hemos visto en algunas de las patologías óseas comentadas que pueden sufrir tanto las perdices adultas como los perdigones, una vez más quisiera recordar aunque mi consejo sea ya bastante repetitivo y cansino, que la única forma de prevención para poder evitar los problemas de salud de las perdices de reclamo, es con el compromiso firme y constante de ofrecerles alimentación equilibrada pero no demasiado energética, y por supuesto el control serio y exhaustivo de la higiene del jaulero, adoptando las medidas oportunas que eviten los focos de infección tanto horizontal como vertical que puedan afectarles. http://cuquillerooriolano.blogspot.com/

